Nosotros
Detrás de Ninacé
Siempre me ha gustado el arte y crear cosas con mis manos. Hace varios años empecé haciendo bisutería y vendiendo mis propias creaciones. Con el tiempo llegué a la plata, después a la orfebrería… y terminé enamorándome completamente de este oficio.
Lo que comenzó como un hobby poco a poco fue tomando un lugar cada vez más importante en mi vida. Cuando llegó la pandemia y me quedé sin trabajo, decidí dedicarme de lleno a esto que tanto me gustaba, y Ninacé comenzó a crecer conmigo.
Hasta hoy, sentarme a trabajar con plata, piedras, mostacillas y colores sigue teniendo algo especial. Elegir una piedra nueva se siente un poquito como tener un juguete nuevo 😂 y muchas veces una joya comienza simplemente desde ahí: mirando una piedra e imaginando en qué podría convertirse.
Me inspiran muchísimo la naturaleza, el cielo, las nubes, la luna, las estrellas y todo ese universo un poquito mágico y místico que nos rodea. Por eso muchas de mis piezas terminan llevando algo de ese mundo.
Cada joya de Ninacé está hecha a mano por mí una a una en mi amado taller, en Los Andes. Y quizás lo que más me gusta es pensar que después de pasar por mis manos, cada pieza continúa su historia con la persona que decide hacerla parte de la suya. ✨